Silvia lo invita a darse un baño con ella en la piscina y él decide no hacerla esperar. Este coloso de ébano sabe perfectamente que Silvia es la diosa rubia a la que debe agasajar y ofrendar los chorros de su lefa. A Silvia Saint se le abre el apetito con las pollas negras que se corren en su boca hasta chorrear.
Silvia empieza a drenarlo mediante una felación, ansiosa por volver a deleitarse con el chocolate como hizo en su primera follada en Brasil, y después siendo penetrada vaginalmente en varias posturas sin salir de la piscina.
Franco se corre derramando una abundante cantidad de semen en la preciosa cara de Silvia, quien seguidamente acaricia con su lengua el enorme falo del negro mientras mira sensualmente a la cámara con sus bellos ojos azules similares a dos turquesas. Una cara tan sublimemente bella como la de Silvia no merece otra cosa para su cuidado que la más rica y nutritiva leche. El semen eyaculado por este poderoso negro es un alimento reservado a las diosas como Silvia. El final de la escena se recrea pausadamente durante dos minutos en los que Silvia juguetea con el esperma y sigue acariciando con su lengua el glande del imponente miembro viril del negrazo y chupándoselo y chupándoselo sin parar mientras hilillos de semen corren por su cara. Majestuosa escena aunque igual que en la anterior de Nacho se eche un poco de menos que también se la hubiera follado por el culo. Silvia Saint está tan buena que verdaderamente no basta con que la admires, no basta con que te hagas pajas mientras la ves en sus pelis soñando con ser el maromo que se la está metiendo y que eres tú quien se está corriendo en su cara: DEBES AMARLA, DEBES AMARLA CON TODO TU CORAZÓN PORQUE ELLA ES TU DIOSA.















