
En esta película Silvia protagoniza una escena dos escenas copulando con sendos hermosos machos que acompañan excepcionalmente a la belleza de la Diosa, junto con una escena en la que tortillea con la preciosa y sensual Felicia como compañera. Aunque se trate de porno para parejas más suave, no obstante gustará mucho a todo adorador de la Diosa Suprema Silvia Saint.
El hilo de la película es una historia en la que un multimillonario llamado Mark Creed (Mark Davis) conoce durante un viaje de negocios a México a una hermosa y exuberante hembra llamada Silvia Cabrera (Silvia Saint), de la que inmediatamente cae completamente enamorado, convirtiéndose en su obsesión. Al momento empieza a tratar de averiguar cosas sobre ella para saber cómo conquistarla. Quizás piense que con su dinero lo logrará. Gran error: no es el dinero lo que encandila a la lujuriosa Silvia, sino los rabos de los buenos machos.
La narración en primera persona de Mark Davis que conduce toda la historia es risible, pero esta es una queja menor. Uno no ve una película de Silvia Saint para el diálogo. Demonios, el inglés ni siquiera es el primer idioma de la divina checa. Devorada no pretende atraer tus oídos, o incluso tu cerebro. Está hecho para tus ojos, para que veneres cada detalle del cuerpo de Silvia y para que quedes hechizado por su preciosa cara y por esos ojos azules como dos turquesas mientras te mira a través de la cámara cuando es penetrada. Aun cuando Silvia no tenga sexo anal con ninguno de sus dos compañeros de penetración, que usen condón y que en esta película no salga tan puta como en las producciones Private, no obstante ambas escenas con varones están entre las más electrizantes de su carrera, con la cámara verdaderamente enamorada de ella.
Silvia tiene para los negocios un apetito que es insaciable... el mismo apetito insaciable por devorar las pollas de los sementales que se cruzan en su camino, a los que siempre desea follárselos, por algo en su carrera se ha tirado delante de las cámaras a todas las grandes estrellas masculinas del porno.
Mark Davis quiere comprar la compañía de Dale DaBone. Lo único que se interpone en su camino es Silvia Saint, que tomó la compañía de Dale del fondo del hoyo y la convirtió en una empresa muy exitosa. Mark intentó comprar la compañía en el pasado pero se le negó la oportunidad debido a la participación de Silvia. Después de una breve introducción a Mark, Silvia y la trama general detrás de la película, Voodoo y Silvia se encuentran con Mark en un bar/restaurante al aire libre para hablar sobre el negocio con unas pocas bebidas. Mark teme que le coma el terreno en el negocio pero también teme que esa hembra se le escape sin haberla puesto a tiro de polla.
Nuestra Diosa Silvia tiene su primera escena de sexo con Dale DaBone en un idílico jardín junto a una cascada, en la que gran parte de la carga sensual está en que ella tiene sexo ataviada con unas bonitas gafas de sol, junto con la destreza en la realización de la escena al mostrar a través de las distintas posturas la belleza de los cuerpos de ambos, el musculado cuerpo de Adonis del guapo Dale y la preciosa cara y moldeado cuerpo espectacular de la valkiria rubia Silvia Saint. Lo buenos que están los dos y el máster de sexo que hacen juntos es lo mejor de la escena.
Alec Metro, al que Mark ha mandado a espiar, toma fotos de Dale y Silvia hasta que comienzan a ponerse a follar. Esta escena es extremadamente erótica. Silvia come una fresa y la frota sobre su cuerpo mientras Dale le hace cositas en el toto con los dedos y la lengua, ella se retuerce de gusto al mismo tiempo que él le come el coño y le hace un buen trabajo con sus dedos frotando su clítoris. Silvia seguidamente le chupa la polla y los huevos. Mientras le hace la limpieza de sable y le da besitos al capullo de su pene, se baja las gafas de sol y le mira con sus preciosos ojos azules.
Empiezan a joder en la postura del cowboy reverso. Silvia nos muestra la perfección de su cuerpo y su habilidad para la acrobacia dejando claro que es cierto cuando ella misma dice ser una atleta sexual. La acción pasa a la hierba, donde Silvia se quita las gafas de sol, y acaban con la posición del perrito y corrida en la boca.
Y una segunda con Mark Davis en el porche de una lujosa mansión, donde ambos muestran una gran química y compenetración al hacer el amor en varias posturas acrobáticas e inverosímiles distintas,
Una caliente escena lésbica con Felicia como nexo de unión entre ambas.
El hilo entre estas escenas es una historia en la que un multimillonario llamado Mark Creed (Mark Davis) conoce durante un viaje de negocios a México a una hermosa y exuberante hembra llamada Silvia Cabrera (Silvia Saint), de la que inmediatamente cae completamente enamorado, convirtiéndose en su obsesión.
Silvia tiene para los negocios un apetito que es insaciable... el mismo apetito insaciable por los rabos de los hombres que se cruzan en su camino, a los que siempre desea follárselos.




No hay comentarios:
Publicar un comentario